Rosa Pérez Repullo (Cabra, Córdoba, 1971) es auxiliar de enfermería, profesora de piano y musicoterapeuta, con una profunda vocación de servicio y una sensibilidad que impregna todo lo que hace. Su formación en neurodiversidad, programación neurolingüística y estimulación cognitiva refleja su deseo constante de aprender para ofrecer lo mejor de sí misma, tanto en el ámbito sanitario como en el creativo.
En su nuevo libro, Bajo la aurora boreal, Rosa nos invita a recorrer los pasillos de la vida desde la mirada de quienes cuidan. A través de relatos cargados de emoción, gratitud y humanidad, rinde homenaje a pacientes, compañeros y experiencias que han dejado una huella imborrable en su trayectoria profesional y personal. Es una obra honesta y conmovedora que visibiliza la labor esencial —y muchas veces invisible— del personal sanitario.
Autora versátil, ha publicado poesía, narrativa y literatura infantil en títulos como Imborrable (Editorial Punto Rojo), Pensamientos ocultos (Editorial Es Poesía), Abrazando al sol (Editorial Hebras de Tinta) y Ángel y sus amigos del bosque (Editorial Círculo Rojo). En cada uno de ellos, su sensibilidad artística y humana se hace presente, dejando constancia de una mirada única, empática y profundamente inspiradora.

Muchas personas desconocen el trabajo diario de una auxiliar de enfermería. ¿Qué le gustaría que entendiesen mejor sus lectores después de leer su libro?
Lo que pretendo con este libro es dar más visibilidad al trabajo de las auxiliares de enfermería que, por desgracia no se conoce nuestro trabajo y somos una pieza clave en la salud del paciente cada día.
Ha vivido historias muy humanas, algunas duras, otras inspiradoras. ¿Cuál ha sido la que más la ha marcado?
La verdad es que han sido muchos momentos muy duros, pero quizás la que más me marcó es ver a una de mis pacientes, una señora con la que compartíamos ya una amistad, y verla irse poco a poco fue una impotencia muy grande, nunca la olvidaré.
En su día a día se enfrenta a situaciones difíciles. ¿Cómo maneja emocionalmente esos momentos? ¿Qué es lo que le da fuerzas?
Bueno el tema de las emociones es un trabajo constante, aun me falta mucho para manejar mis emociones eso es algo que yo al menos no puedo controlar porque son personas con las que compartimos el día a día y son muchas horas con ellos y eso es difícil de asumir cuando ya por desgracia se nos van.
Lo que me da fuerzas cada día es ver que en algunos casos por suerte superan sus enfermedades y esa sonrisa es la mejor gratitud del mundo.
¿Qué les diría a otros profesionales dedicados al cuidado de personas que sientan que tienen algo que contar? ¿Cómo se siente publicando este libro?
Yo les diría que sigan haciendo su trabajo independientemente de lo que les rodea, porque muchas veces no se les va a valorar, pero el resultado de tu trabajo tiene sus frutos y eso nadie lo puede cambiar.
Me siento genial al ver este libro publicado porque por desgracia hay mucha ignorancia sobre nuestro trabajo y formación aún en la sociedad y quiero que la persona que lea este libro piense que algún día quizás le tenga que atender una auxiliar de enfermería que se merece un respeto en su trabajo cada día.
Su libro se presta al aprendizaje y la reivindicación de algunos aspectos relacionados con el cuidado de las personas. ¿Cuál destacaría? ¿Qué pasos considera que son necesarios, por parte del entorno del paciente o de la sociedad, para mejorar la calidad de vida de las personas?
Yo destacaría sobre todo la salud mental en las personas mayores, ya que por su edad no le han dado la importancia que tiene la salud mental y es muy importante para mejorar su salud.
Y es que dan por hecho, tanto médicos como familiares e incluso los mismos pacientes mal informados, que sus problemas de salud ya no tienen solución y cuando ven que sí que tienen solución y la mejoría solo con dedicarles tiempo, que es el gran problema de esta sociedad el tiempo. Si le dedicáramos mas tiempo a las personas descubriríamos la raíz del problema de muchos de ellos.
En su nuevo libro cuenta experiencias muy auténticas que ha vivido usted misma. ¿Se ha planteado alguna vez crear un libro de ficción inspirado o basado en sus vivencias? Algo como una novela o unos relatos en los que mostrar esa realidad desconocida.
En este trabajo, la realidad supera la ficción. Yo ya he escrito otros libros de ficción, pero en este tenía que hablar con el corazón y cuando ves las alegrías y las tristezas del final de la vida de una persona no cabe la ficción, es pura realidad.
Por nuestra parte, hemos de decir que ha sido todo un placer trabajar un libro con tanta alma. Nos ha comentado que está bastante satisfecha con el resultado, lo cual nos colma de satisfacción. ¿Podría hablarnos de cómo ha vivido el proceso de editar este libro? ¿Cómo nos conoció, por qué nos eligió a nosotros…? ¿Qué les diría a aquellas personas que duden si publicar o no con Vexelis?
Conocí vuestra editorial casi por casualidad mirando por Facebook la vi y me llamo la atención. A pesar de que estoy contenta de cómo han publicado mis otros libros, necesitaba probar una nueva forma de editar, necesitaba más implicación y eso lo he encontrado con vosotros.
Con las demás editoriales son buenas, no voy a negarlo, pero van más a lo comercial y menos a lo que significa para mí este libro, vosotros le dais la importancia al porqué se escribe un libro y a la motivación.
Por eso me ha encantado vuestro trabajo. El trato, el cariño y la profesionalidad que tenéis me ha encantó, lo que siento es no haberos encontrado antes porque por supuesto que seguiré enviando mis manuscritos, porque vosotros sabéis trasmitir lo que un escritor aporta con sus libros, muchas gracias por vuestro trabajo.
A través de cada página de su libro, Rosa Pérez nos recuerda que la verdadera vocación no se mide en grandes discursos, sino en gestos pequeños que cambian vidas. Su mirada humana, su entrega diaria y su capacidad para convertir la empatía en palabras hacen de esta obra mucho más que un testimonio: es un homenaje silencioso a quienes cuidan sin pedir aplausos.
Desde la editorial, nos sentimos profundamente orgullosos de acompañarla en este camino y de contribuir a que su voz —y la de tantos profesionales invisibles— llegue tan lejos como merece.
Que este libro toque corazones, abra conciencias y, sobre todo, inspire a seguir cuidando… con alma.

